Hace unos años, este escribidor llevó consigo a su madre a unas cortas vacaciones a la orilla del mar. Fuimos sin más familia y ambos nos aburrimos lo indecible, desplazados de nuestras respectivas rutinas y expectativas de recreo. Era el verano del chapapote y en aquella playa atlántica muy alejada del lugar del siniestro las galletas de negro alquitrán flotaban en las olas y se agarraban como náufragos desesperados a las anfractuosidades rocosas de la orilla. Acaso este hecho fue lo único memorable de aquellos días. Ya de vuelta a casa, el escribidor preguntó a su madre si lo había pasado bien. Ella ni le miró siquiera: no nos ha pasado nada malo, respondió. Que no te ocurra nada irreparable o simplemente desagradable es un buen balance cuando se emprende una acción impremeditada, que parece una buena idea y objetivamente no lo es. No nos ha pasado nada malo, debe ser el resumen que don Rivera y sus seguidores y adheridos, así como los contramanifestantes que les han dado la réplica, han sacado del disparatado y provocador acto de esta mañana en Alsasua.
Por supuesto, estamos tan acostumbrados al vuelo gallináceo de nuestra clase política que nadie duda ni se extraña de que se ha tratado de una iniciativa demagógica (o populista, como se dice ahora), destinada a obtener un titular de prensa en un lugar marcado, como si hubieran ido a Puerto Hurraco para defender la cadena perpetua en el código penal. En los nichos de votantes a los que cree que se dirige don Rivera et alii, Alsasua es un pueblo de etarras como Puerto Hurraco es (o era, pues ya no se llama así) un pueblo de escopeteros asilvestrados. El partido de don Rivera es muy creativo -hay que espabilarse- en lo de buscar con ayuda de google maps escenarios para sus mítines, livianos de asistencia y expansivos como un gas en medios y redes sociales.
El acto ha ofrecido un par de detalles no por previsibles menos dignos de comentario. El primero es que los lugareños han hecho sonar las campanas de la parroquia para tapar la voz de los intervinientes en la plaza. Ahora ya sabe don Rivera cual es el arma secreta de los etarras de Alsasua, la misma que manejaron sus ancestros carlistas desde la noche de los tiempos. El otro rasgo, no menos previsible que el anterior, es la presencia de don Fernando Savater entre los intervinientes. El ilustre filósofo ha asperjado sobre la feligresía su pócima mágica contra el tribalismo que al parecer se ha apoderado de aquella zona antaño tierra de brujas. La pócima está hecha de ciudadanía y guardia civil en dosis solo conocidas por los iniciados. Don Savater oficia en los desfiles soi-disant constitucionalistas como los joaldunak en las manifestaciones vasquistas, y marca el paso de la comitiva con el monótono ritmo de los tópicos que lleva fajados a los riñones, como los mocetones de la tribu llevan los cencerros.
Le ha faltado decir una cosa, Sr. Bear: la agresión a los guardias civiles y sus parejas fue una pelea de borrachos de madrugada cuyos causantes fueron los provocadores pikoletos que tuvieron la osadía de salir a dar una vuelta por el pueblo.
Se ha lucido hoy usted. Le suelo seguir y en muchos casos estoy de acuerdo con sus apreciaciones y me ilustra…hoy sólo me quedo con que no puede tragar a Rivera, está en su derecho.
Recuerdo hace muchos años en una concentración de Gesto por la Paz de Euskalerria en la que partícipábamos (los conté) diecisiete personas, que a menudo pasaba gente y nos llamaba «hijos de puta españoles provocadores»…ACOJONABAN. Hoy en Alsasua, me han vuelto a acojonar…, pero éramos más.
Perdone que vuelva a interrumpir en su estupendo blog. Es que me había olvidado de una cosa.
Esta ocurrente descripción que hace de Fernando Savater:
» Don Savater oficia en los desfiles soi-disant constitucionalistas como los joaldunak en las manifestaciones vasquistas, y marca el paso de la comitiva con el monótono ritmo de los tópicos que lleva fajados a los riñones, como los mocetones de la tribu llevan los cencerros.»
me parece simplemente inmoral.
Un saludo
Estimado Patxi, gracias por su comentario. Si no he escrito que la agresión a los guardias civiles ocurrida en Alsasua hace dos años fue «una pelea de borrachos» es porque no lo creo. Mi opinión sobre esta acción delictiva la dejé estampada en este blog en la misma fecha del suceso con el título «Una reflexión bajo las nubes» (16.10.2016) y está enlazada al post que usted comenta. Compruébelo. Los tribunales ya han dado respuesta a aquella agresión, que está juzgada y sentenciada, y no con indulgencia. Lo que distingue a Gesto por la Paz y el mitin de Ciudadanos es lo que va de un acto de heroísmo cívico a una provocativa ceremonia de oportunismo electoral. Gesto por la Paz, en condiciones infinitamente más duras, no tuvo nunca la protección policial que cubrió ayer el mitin. Mi admiración por Gesto no se traslada al zascandileo de don Rivera. El tiempo, pues, ha pasado, y no para mal.
Soy contemporáneo de Fernando Savater y hasta hace poco lector de sus trabajos, por eso me asombra la caricatura en que ha derivado su figura pública. El sarcasmo que usted aprecia es una forma de expresar mi estupor por los estragos de la edad tardía.
Un cordial saludo.
» caricatura en que ha derivado su figura pública»
esto no es inmoral, es directamente asqueroso
Otro viejo caricaturesco y senil lo cuenta…
La izquierda intenta boicotear
Toda la sinvergonzonería de la prensa socialdemócrata aparece en el titular de la página 15: «Los radicales intenta boicotear el acto de Rivera y la derecha en Alsasua».
Lo de menos es regalarle el sujeto del titular a los radicales.
Lo de mucho menos —demasiada sofisticación para tanto becario sesentón como allí pulula de nuevo: los Romero, los Missé, símbolos vivientes de aquella gran época del periódico donde el sectarismo era sobre todo la coartada para hacer el vago— es el par derecha/radicales, de una simetría incongruente: ya que se ponen tan bonitos debieron escribir: «La izquierda intenta boicotear…». Al menos habrían dicho algo verdadero.
Lo realmente interesante es que son tan cazurros que consiguen trabajar contra sí mismos: tanto esfuerzo en integrar a Rivera en la derecha y resulta que ahora instalan una copulativa entre Rivera y la derecha.
Y lo más sucio: proceder a la evaporación de Alsasua de Fernando Savater —que habló y habló bien— porque entonces a ver cómo íbamos a decir Rivera y la derecha.
«El cuestionado relato del terror en la escuela vasca» titula nuestra prensa en la página de al lado. ¡Cómo se atreven a cuestionar! Ellos, que ni siquiera son capaces de dar noticia, noticia que no les avergüence, sobre el día de ayer en esa fosa común vasca.
Querido amigo Patxi: Acepto su indignación y espero que usted me admita dos observaciones. Una, este blog solo ofrece las opiniones de su autor, que pueden ser discutidas o rechazadas, pero no es responable de lo que diga la «prensa socialdemócrata», los «becarios sesentones» y otras entelequias que usted menciona. Cada debate tiene su lugar. Y dos, la indignación es mala consejera para la argumentación y explica que no se le entienda casi nada de lo escribe en este último comentario, excepto la indignación misma. Por lo demás, si nuestro diálogo ha de seguir en este tono y por estos erráticos derroteros, me veré obligado a darlo por zanjado. Un cordial saludo.
El texto copiado, lógicamente, no es mío, es un copia pega del blog de Arcadi Espada refiriéndose al acto que comenta Vd. en su post.
Por otra parte, disculpe si le he molestado, no soy un troll ( o un canso, como se dice en el pueblo de Uxue BarKos, con K). y no volveré a intervenir.
Un saludo y que siga usted escribiendo con la misma maestría.
Hay días en que uno siente la derrota. Si, nos han ganado. Uno0, en la medida de sus posibilidades ha hecho lo que ha podido para luchar contra toda esta sinrazón. Soy viejo ya y ya me ha tocado retirarme. ahora lo que me ocupa fundamentalmente son las cosas de las que habla el sangüesino Arteta en su último y excelente (como casi todo lo suyo) «A fin de cuentas».
Si, estimado Manolo, este post es una muestra más de que han ganado.
Hay una cosa que me anima un poco, pensar que hay gente joven, como
Aurora Nacario Brtavo, que lo cuenta de una forma radicalmente diferente , en Letras Libres:
«(…)La provocación se ha convertido en un compromiso democrático irrenunciable. Porque la democracia no va de que a uno le dejen llenar urnas, va de poder salir a tomar una copa cualquier noche de sábado, de poder llenar plazas sin escándalo. Por eso, los constitucionalistas gritaban, sobre las campanas arrebatadas, “libertad”. Alsasua ya no es una esquina perdida del mapa de España. Pero queda mucho por provocar. La vida nos seguirá llevando por caminos raros. Hasta que todo esto sea normal.»
https://www.letraslibres.com/espana-mexico/politica/alsasua-la-vida-te-lleva-por-caminos-raros
Gracias, querido Joaquín, por tu comentario. No puedo argumentar contra tu sentimiento de derrota, aunque, si buscas consuelo en las páginas de nuestro paisano Aurelio Arteta sobre la vejez, puedo entender que es esta la causa de tu pesar, como lo es del mío. Sugieres una apología de la provocación como un «compromiso democrático irrenunciable». La provocación se ha convertido en una rutinaria arma política en estos tiempos, y quien mejor y con más éxito la maneja es la extrema derecha, así que tal vez no sea casualidad que en el acto de «compromiso democrático» de Alsasua estuvieran presentes los voxianos. Tú y yo, por edad, hemos conocido a los padres y abuelos de esta gente, y, francamente, si he de experimentar la victoria o la derrota, prefiero que no sea en su compañía.
Un abrazo
Unas precisiones, amigo Manolo.
Respecto al paisano Arteta, y a la simpática ironía que escribes sobre la búsqueda de consuelo, puedo decirte que su libro, de hecho un breviario, hace mucha compañía y, como nos ocurre con los buenos pensadores con los que tratamos de ilustrarnos, en muchas ocasiones aciertan a expresar con elegancia y gusto, aquello que está en el fondo de nuestra alma y que sólo necesita un pequeño empujón para hacérsenos evidente.El libro de Arteta no es para consolarse, sino un estimulante. Como te decía en mi comentario anterior me he retirado…pero no dejo de mirar a mi alrededor. Mira cómo lo expresa Aurelio en la pagina 47:
«LA RETIRADA. El viejo está de retirada de los asuntos ordinarios porque todo le está anunciando otro asunto extraordinario y único, el principal después de su nacimiento: su desaparición. Toma distancia de lo que antes le ocupaba porque ya porquer eso ya no puede interesarle tanto como lo que ahora viene a absorverle»
Pero lo que te digo, no dejo de mirar a mi alrededor y constatar la enorme derrota. Viviendo en Cataluña esta evidencia es aplastante para mí. Y los mayores responsables, yo diría que únicos, de la derrota son el PP y el PSOE. Y a partir de esta afirmación podríamos pasarnos horas llorando.
Si lees el artículo de Nacario Bravo que he linkado, aquí la palabra «provocación» es una especie de metáfora, como podría ser la palabra «revolucionario» cuando nos referimos al uso del sentido común, del seny, y de la obviedad como argumento frente a los delirios nacionalistas.
Y una última precisión importante: el detritus Vox fue a Alsasua de «okupa», a marcar territorio con el macho alfa al frente , aunque se comportó con discreción, todavía no ha llegado su gran momento. Vox es todo lo opuesto a lo que se manifestaba en esa concentración: ni convocaba ni fue invitado. Y todo lo que se dijo allí así como la bandera de la Unión Europea generosamente exhibida le repatean tanto como nuestra Constitución de 1978.
Un abrazo, Manolo, sigue con salud y, por cierto, muy buena hoy la entrada de las hipotecas