Es un signo de este tiempo de malestar social difuso y sin límites. La hiriente desigualdad ha convertido la sociedad en una charca de ranas.
Payasos al poder
La plebe prefiere las inanimadas caretas de don Sánchez y don Feijóo, la del primero una cara de palo y la del segundo, la expresión compungida de quien asiste a su propio funeral.
Unos y otros
Abres los ojos a la luz del día y ahí están unos y otros esperándote para moldear tu ánimo de buena mañana, ya sea con una risa tonta o una depresión inabarcable.
El derecho a la vida mata
Ni el más estúpido y fanático de los defensores del ‘derecho a la vida’ querría vivir en el mundo del obispo Munilla, pero fingen lo contrario.
El alcalde, los vecinos y el juez que vigila
Para esta democracia vigilada, el pepé presta mucha atención y da mucha coba a la judicatura.