Parece que el destino ha querido que las elecciones del próximo noviembre sean un momento estelar de los vicepresidentes. Hasta ayer, la pugna preelectoral estaba protagonizada por dos ancianos: el presidente en activo, víctima de un declive senil galopante, y el pretendiente, un delincuente convicto que no deja de pensar en que si llega a tener la cabeza inclinada cinco centímetros a la derecha ahora no estaría pensando en ello.
Duelo en OK Corral (copia remasterizada)
El eco del disparo ha tenido un efecto aclaratorio sobre el último giro de guión de la política española: la aparatosa ruptura de ‘vox’ y el’ pepé’.
Riña de viejos
El debate televisivo ha sido una pelea de geriátrico entre un matón y un discapacitado, cuyo rasgo compartido es que ninguno de los dos gerontócratas ofrece ninguna esperanza.
Las guerras público-privadas de doña Ayuso
Las sociedades liberales, siempre pendientes de los movimientos de la izquierda, tienen una dificultad congénita para identificar los peligros que les vienen de la derecha.